Howl
- Common Ground 2021
Luis Jiménez
1940 El Paso, Texas – 2006 Hondo, New Mexico
Howl
1986
cast and patinated bronze, ed. ⅖
museum purchase, 1987 General Obligation Bonds
PC1988.27.1
The wolf in Luis Jiménez’s cast bronze sculpture, Howl, appears to be simultaneously howling and snarling. With highly expressive smudges of clay, the artist left his fingerprints in the fur of the wolf, connecting Jiménez himself to the primal expression of the animal. Never afraid to make a statement or co-opt a stereotypical figure from mainstream culture, Jiménez turns the tourist icon of a howling coyote into a Mexican wolf howling for his species and his future. He will stand as probably the most important American figural sculptor of the 20th century. An artist of deep human passions, Jiménez incorporated his emotions into his expressive sculptures and drawings of animals. Working during a period when most serious artists were creating abstract or conceptual works of art, Jiménez focused on the struggles of human and animal protagonists fighting for survival or at least recognition in a world that had forgotten its humanity. He was a champion for the common hero.
Aullido
1986
bronce fundido y patinado, ed. ⅖
adquisición del museo, bonos de obligación general 1987
PC1988.27.1
El lobo de esta escultura en bronce fundido de Luis Jiménez, Howl, parece estar a la vez aullando y gruñendo. El artista deja sus huellas en la piel del lobo difuminando arcilla con gran expresividad, lo que conecta al propio Jiménez con la expresión primitiva del animal. Nunca temeroso de hacer una declaración o incorporar una figura estereotípica de la cultura dominante, Jiménez convierte un icono turístico como es el coyote aullando en un lobo mexicano que aúlla lamentándose por su especie y su futuro. Artista de hondas pasiones humanas, Jiménez plasma sus emociones en esculturas y dibujos de animales cargados de expresividad. El artista probablemente será recordado como el escultor figurativo estadounidense más importante del siglo XX. Su trabajo se desarrolló durante un período en el que, cuando la mayoría de artistas serios creaban obras conceptuales o abstractas, Jiménez se enfocó en la lucha de sus protagonistas humanos y animales por la supervivencia o, al menos, por el reconocimiento en un mundo que había olvidado su humanidad. Fue el defensor del héroe común.
